La fusión cervical posterior combinada con laminectomía es un enfoque quirúrgico que se utiliza a menudo para tratar afecciones de la columna cervical que implican compresión a varios niveles de la médula espinal o raíces nerviosas. Este procedimiento tiene como objetivo estabilizar la columna cervical tras la cirugía de descompresión para evitar un mayor deterioro neurológico. Normalmente se recomienda para pacientes con mielopatía espondilótica cervical (MCS) o aquellos que experimentan dolor significativo, debilidad o déficits neurológicos debido a la compresión de la médula espinal.
¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)
La mielopatía espondilótica cervical (MCS) es la indicación más común para la fusión cervical posterior con laminectomía. Generalmente se observa en personas mayores de 50 años, ya que los cambios degenerativos relacionados con la edad, como la artritis o la degeneración discal, provocan el estrechamiento del canal espinal. Pacientes con compresión medular multinivel o con estenosis congénita del canal espinal también pueden ser candidatos para esta cirugía.
Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)
La necesidad de fusión cervical posterior y laminectomía surge cuando la médula espinal o las raíces nerviosas de la columna cervical se comprimen debido a cambios degenerativos, hernia discal o espolones óseos. Esta compresión puede provocar síntomas como dolor de cuello, entumecimiento, debilidad en los brazos o piernas, pérdida de equilibrio y, en casos graves, pérdida de función intestinal o vesical. La laminectomía se realiza para eliminar la presión de la médula espinal, mientras que la fusión se realiza para estabilizar la columna, que se vuelve inestable tras la extracción de estructuras óseas.

Radiografía de la columna cervical en vista lateral.
¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)
La columna cervical está compuesta por siete vértebras (C1 a C7), separadas por discos intervertebrales. Las vértebras protegen la médula espinal y permiten el movimiento en el cuello. El foramen, o pequeñas aberturas entre las vértebras, permite que los nervios espinales salgan de la médula espinal y viajen a diferentes partes del cuerpo. Cuando estas estructuras se ven comprometidas debido a cambios degenerativos, puede producirse compresión, lo que provoca dolor y otros síntomas neurológicos.
Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)
Los síntomas de la mielopatía espondilótica cervical y otras afecciones tratadas por fusión cervical posterior y laminectomía incluyen:
- Dolor crónico de cuello: A menudo acompañado de dolor irradiado hacia los hombros, brazos y manos.
- Entumecimiento o hormigueo: Cambios sensoriales en los brazos o las manos.
- Debilidad: dificultad para levantar objetos o realizar actividades diarias debido a debilidad muscular.
- Problemas de equilibrio: dificultad para caminar o mantener el equilibrio.
- Pérdida del control intestinal/vejiga: En casos graves, la compresión de la médula espinal puede provocar incontinencia.
¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)
El diagnóstico suele realizarse mediante una combinación de evaluación clínica y estudios de imagen, que incluyen:
- Radiografías: Para evaluar la alineación de la columna cervical.
- RM: Proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos, incluyendo la médula espinal y los discos.
- TAC: Útiles para evaluar espolones óseos e identificar áreas de compresión.
- Evaluación neurológica: Evaluar el alcance de los déficits motores o sensoriales.
Clasificación
Las cirugías de fusión cervical se clasifican típicamente según el siguiente método:
- Fusión cervical posterior y laminectomía: Se realizan desde la parte posterior del cuello, a menudo con descompresión y fusión en varios niveles.
- Discectomía y fusión cervical anterior (ACDF): Procedimiento similar realizado desde la parte frontal del cuello, normalmente para hernias discales de un o dos niveles.
Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)
Condiciones como hernias discales cervicales, radiculopatía cervical o síndrome de salida torácica pueden causar síntomas similares, incluyendo dolor de cuello, dolor irradiado y debilidad. Una imagen y evaluación clínica adecuadas son esenciales para diferenciar estas condiciones de aquellas que requieren fusión cervical posterior y laminectomía.
Opciones de tratamiento
Atención no quirúrgica: La fisioterapia, los antiinflamatorios y las inyecciones epidurales de esteroides se utilizan a menudo para tratar los síntomas de la compresión cervical.
Cuidados quirúrgicos: La fusión cervical posterior con laminectomía suele realizarse cuando los tratamientos conservadores fracasan o cuando existen déficits neurológicos significativos. Esta cirugía implica la descompresión de la médula espinal seguida de la estabilización con tornillos, varillas e injertos óseos.
Recuperación y qué esperar después del tratamiento
- Estancia hospitalaria: Los pacientes suelen permanecer hospitalizados unos días para controlar el dolor y controlar posibles complicaciones.
- Manejo del dolor: Se recetarán medicamentos para el dolor para controlar las molestias postquirúrgicas.
- Fisioterapia: Los ejercicios de rehabilitación ayudarán a restaurar la fuerza y movilidad del cuello.
- Restricciones de actividad: Se aconsejará a los pacientes evitar levantar pesos pesados y actividades exigentes durante la fase inicial de recuperación, con un regreso gradual a las actividades normales.
La recuperación de la fusión cervical posterior y la laminectomía puede llevar varios meses, y la mejora de la función neurológica puede continuar con el tiempo, aunque la recuperación completa no siempre está garantizada.
Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)
Como en cualquier cirugía, existen riesgos asociados a la fusión cervical posterior y la laminectomía, incluyendo:
- Infección: Riesgo de infección en el lugar quirúrgico, especialmente en cirugías realizadas desde la parte posterior del cuello.
- Lesión nerviosa: Lesión en la médula espinal o raíces nerviosas, que puede provocar síntomas neurológicos nuevos o agravados.
- Fallo del implante: Los tornillos o varillas usados para estabilizar la columna pueden desplazarse o romperse, requiriendo una intervención adicional.
- Fuga de líquido cefalorraquídeo (LCR): Una complicación poco común que puede requerir cirugía adicional.
- Degeneración de segmentos adyacentes: Un esfuerzo adicional sobre los segmentos de la columna adyacentes a la zona fusionada puede provocar una mayor degeneración.
Perspectivas a largo plazo (pronóstico)
El pronóstico a largo plazo para pacientes que se someten a fusión cervical posterior y laminectomía es generalmente positivo, especialmente para aquellos con mielopatía espondilótica cervical y compresión multinivel. La cirugía estabiliza eficazmente la columna y alivia la presión sobre la médula espinal, lo que mejora el alivio del dolor y la función neurológica. Sin embargo, la recuperación completa puede llevar varios meses y, en algunos casos, la recuperación neurológica puede no ser completa.
Coste de bolsillo
Medicare
Código CPT 22600 – Fusión cervical posterior: 322,92 $
Bajo Medicare, el 80% del coste aprobado para este procedimiento se cubre una vez que se ha cumplido la franquicia anual. El 20% restante suele ser responsabilidad del paciente. Los planes de seguro complementarios —como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield— suelen cubrir este 20%, dejando a la mayoría de los pacientes con pocos o ningún gasto de bolsillo para una cirugía de fusión cervical posterior aprobada por Medicare. Estos planes complementarios trabajan directamente con Medicare para garantizar una cobertura completa para cirugías complejas de columna cervical.
Si tienes un seguro secundario —como cobertura basada en el empleador, TRICARE o la Administración de Salud de Veteranos (VHA)— actúa como pagador secundario una vez que Medicare ha procesado tu reclamación. Una vez que se cumpla tu franquicia, el plan secundario puede cubrir cualquier saldo restante, incluyendo coseguros o pequeños cargos residuales. Los planes secundarios suelen tener una franquicia modesta, normalmente entre 100 y 300 dólares, dependiendo de la póliza y la red de proveedores.
Compensación por Trabajadores
Si la condición de tu columna cervical que requiere fusión está relacionada con una lesión laboral, la Compensación de Trabajadores cubrirá el coste total del procedimiento, incluyendo hospitalización, instrumentación y rehabilitación. No tendrás costes de bolsillo bajo una reclamación aceptada de Compensación Laboral.
Seguro sin culpa
Si tu lesión cervical es resultado de un accidente de tráfico, el Seguro Sin Culpa cubrirá todos los costes médicos y quirúrgicos asociados a la fusión cervical posterior. El único coste potencial de tu bolsillo puede ser una pequeña franquicia, dependiendo de los términos específicos de tu póliza de seguro.
Ejemplo
Tom, un paciente de 62 años con inestabilidad cervical y compresión nerviosa, se sometió a una fusión cervical posterior (CPT 22600). El coste de su bolsillo de Medicare fue de 322,92 dólares. Como tenía seguro complementario a través de AARP Medigap, el 20% que Medicare no cubría se pagó íntegramente, dejándole sin gastos de bolsillo para su cirugía.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
Q. ¿Cuánto tiempo tarda la recuperación tras una cirugía de fusión cervical posterior?
Un. La mayoría de los pacientes pueden volver a las actividades normales en un plazo de 6 a 12 semanas, aunque la recuperación completa puede tardar varios meses.
Q. ¿Cuáles son las ventajas de la fusión cervical posterior frente a la fusión cervical anterior?
R. La fusión posterior se utiliza a menudo cuando hay compresión multinivel o cuando los aproximaciones anteriores no son viables. Ofrece un enfoque más amplio para la descompresión y puede utilizarse en casos más complejos.
Resumen y conclusiones
La fusión cervical posterior y la laminectomía son un procedimiento quirúrgico vital para tratar afecciones como la mielopatía espondilótica cervical, que implica compresión a varios niveles de la médula espinal. Aunque la cirugía conlleva riesgos, ofrece un alivio significativo del dolor y los síntomas neurológicos en pacientes seleccionados adecuadamente. Con una técnica quirúrgica adecuada y cuidados postoperatorios, la mayoría de los pacientes experimentan una mejora significativa en su estado.
Perspectiva clínica y hallazgos recientes
Un estudio reciente analizó los resultados de las cirugías de fusión cervical posterior (PCF) realizadas entre 2012 y 2022, con especial atención a una población de pacientes envejecida y una mayor complexidad médica.
Los resultados destacaron que, a pesar del aumento de comorbilidades como diabetes, hipertensión e insuficiencia cardíaca, las tasas de complicaciones, incluyendo infección y reoperación, se mantuvieron relativamente estables. Además, el estudio mostró una reducción significativa en los requerimientos de transfusión sanguínea y una ligera disminución en la duración media de la estancia.
Los resultados subrayan que la PCF sigue siendo una opción quirúrgica eficaz para el manejo de la mielopatía espondilótica cervical, incluso en pacientes mayores y médicamente complejos. («Estudio de los resultados clínicos de la fusión cervical posterior – Véase PubMed.«)
¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)
Los cirujanos ortopédicos de columna o neurocirujanos especializados en trastornos cervicales suelen realizar fusión cervical posterior y laminectomía. El equipo quirúrgico también puede incluir anestesiólogos, enfermeros y especialistas en rehabilitación para garantizar una recuperación óptima.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Si experimentas dolor persistente en el cuello, entumecimiento, debilidad o dificultad para mantener el equilibrio, o si te han diagnosticado una afección cervical, es importante consultar a un especialista para una evaluación completa.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Busca atención inmediata si experimentas debilidad repentina, dificultad para respirar o pérdida de control del intestino o la vejiga, ya que estos pueden ser signos de una emergencia espinal.
¿Cómo es realmente la recuperación?
La recuperación suele implicar una mejora gradual de los síntomas, con los pacientes que vuelven a las actividades normales en pocas semanas o meses. La recuperación completa puede tardar más, y la fisioterapia es esencial para recuperar fuerza y movilidad.
¿Qué ocurre si lo ignoras?
Ignorar los problemas de la columna cervical puede provocar daños nerviosos permanentes, parálisis o mayor discapacidad. La intervención quirúrgica temprana puede ayudar a prevenir estos resultados y mejorar la función a largo plazo.
¿Cómo prevenirlo?
Mantener una buena postura, evitar una tensión excesiva en el cuello y realizar ejercicios regulares para fortalecer el cuello puede ayudar a prevenir problemas en la columna cervical. Las revisiones regulares con un profesional sanitario también pueden ayudar a detectar problemas a tiempo antes de que requieran cirugía.
Nutrición y salud ósea o articular
Una ingesta adecuada de calcio y vitamina D es esencial para mantener huesos sanos, que sostienen la columna cervical. Una nutrición adecuada ayuda a prevenir cambios degenerativos y favorece la curación tras la cirugía.
Modificaciones de la actividad y del estilo de vida
Tras la cirugía, los pacientes deben centrarse en ejercicios de rehabilitación suaves para restaurar la movilidad y la fuerza del cuello. Evitar levantar pesos pesados y actividades de alto impacto es esencial para una recuperación exitosa.
¿Tienes más preguntas?
¿Cómo me preparo para la cirugía de fusión cervical posterior?
La preparación incluye evaluaciones médicas, la suspensión de ciertos medicamentos, la organización de la atención postoperatoria y el seguimiento de instrucciones preoperatorias específicas de tu equipo sanitario.
¿Cuáles son los tratamientos alternativos a la fusión cervical posterior?
Las alternativas incluyen fisioterapia, medicación, inyecciones de esteroides y otras cirugías como la discectomía y fusión cervical anterior (ACDF).
¿Cuáles son los riesgos de no someterse a la cirugía?
Los riesgos incluyen empeoramiento de los síntomas, aumento del dolor, posible daño nervioso permanente y pérdida de función.
¿Cuánto dura la cirugía de fusión cervical posterior?
El procedimiento suele durar entre 2 y 4 horas, dependiendo de la complejidad y del número de niveles que se fusionen.
¿Qué son los injertos óseos y de dónde provienen?
Los injertos óseos son materiales que promueven la fusión ósea, obtenidos de tu cuerpo (autoinjerto), un donante (aloinjerto) o alternativas sintéticas.
¿Tendré cicatrices después de la operación?
Sí, habrá una cicatriz en la zona de la incisión en la parte posterior del cuello. Su tamaño y visibilidad dependen del enfoque quirúrgico utilizado.
¿Cuánto tiempo tendré que estar en el hospital después de la cirugía?
La mayoría de los pacientes permanecen en el hospital durante 2-3 días tras la cirugía para monitorización y recuperación inicial.
¿Qué debo esperar en cuanto al dolor tras la cirugía?
El dolor postoperatorio es común pero manejable con medicación, y normalmente disminuye significativamente en pocas semanas.
¿Cuándo podré retomar las actividades normales después de la cirugía?
Las actividades ligeras pueden reanudar en pocas semanas, pero las actividades exigentes deben evitarse durante 3-6 meses.
¿Cómo sabré si la fusión fue exitosa?
El éxito se evalúa mediante citas de seguimiento, pruebas de imagen y la resolución de los síntomas preoperatorios.
¿Puede el hardware usado en la fusión causar problemas más adelante?
Raramente, pueden producirse complicaciones del hardware como aflojamiento o rotura, lo que puede requerir cirugía adicional.
¿Perderé algún rango de movimiento en el cuello después de la operación?
Se espera cierta pérdida de rango de movimiento, especialmente con fusiones multinivel, pero la mayoría de los pacientes se adaptan bien.
¿Existen restricciones a largo plazo tras la cirugía?
Las restricciones a largo plazo pueden incluir evitar actividades de alto impacto que tensionen el cuello.
¿Cuál es la tasa de éxito de la fusión cervical posterior?
Las tasas de éxito son altas, con un alivio significativo del dolor y una mejora de la función reportados en más del 80-90% de los casos.
¿Puedo seguir teniendo dolor de cuello después de la cirugía?
Algunos pacientes pueden experimentar un dolor lumbar residual leve, pero generalmente es mucho menos intenso que antes de la cirugía.
¿Cuáles son las complicaciones más comunes de esta cirugía?
Las complicaciones más comunes incluyen infecciones, daño nervioso, no unión de las vértebras y problemas de hardware.
¿Cuáles son los signos de una infección postoperatoria?
Los signos de infección incluyen enrojecimiento, hinchazón, aumento del dolor en la zona de la incisión, drenaje o pus, fiebre y escalofríos.
¿Cómo se trata una no unión si los huesos no se fusionan correctamente?
La no unión puede requerir intervención quirúrgica adicional para reestabilizar la columna, posiblemente implicando nuevos injertos óseos o una colocación revisada de hardware.
¿Qué puedo hacer para minimizar el riesgo de complicaciones?
Para minimizar riesgos, sigue todas las instrucciones de cuidados postoperatorios, evita fumar, mantén una dieta saludable y asiste a todas las citas de seguimiento programadas.
¿Con qué frecuencia tendré que hacer seguimiento con mi cirujano después de la cirugía?
Las citas de seguimiento suelen programarse a las 2 semanas, 6 semanas, 3 meses, 6 meses y 1 año después de la cirugía para monitorizar el progreso y abordar cualquier problema.

